Declaración del IIRESODH a propósito de la crisis financiera de la CIDH

Declaración del IIRESODH a propósito de la crisis financiera de la CIDHLamentable es la situación financiera en la que se encuentra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero especialmente porque ello repercute directamente en las miles de personas usuarias y potenciales víctimas de violaciones de derechos humanos.Lamentable es que esta crisis sea responsabilidad directa de los mismos Estados que crearon el Sistema Interamericano para y por las personas víctimas de violaciones de derechos humanos.La actual crisis no es reciente; es producto de la desidia sostenida de los Estados miembros de la OEA que desde hace más de 20 años mantienen el doble discurso de afirmar, durante las sesiones del Consejo Permanente que se comprometen a “fortalecer” a los órganos del Sistema Interamericano, pero que al momento de aprobar el presupuesto de la Comisión y de la Corte, aprueban, con suerte, un aumento vegetativo que no responde a las necesidades ni a la posibilidad de cumplir con sus mandatos con dignidad institucional hemisférica.Aún así, la Comisión y la Corte han dado muestras de que pueden seguir siendo los órganos de derechos humanos promotores de la jurisprudencia internacional más progresiva y creativa a favor de la persona humana y de las personas y grupos en mayor situación de vulnerabilidad y exclusión.Lamentable es que la crisis actual sea la peor en la historia de la Comisión Interamericana, mucho más todavía que cuando la región estaba siendo gobernada por muchas dictaduras que no se atrevían a atacarla como lamentablemente lo hacen hoy gobiernos electos democráticamente, pero que resienten las resoluciones de órganos independientes de derechos humanos que no hacen otra cosa que cumplir con el mandato que esos mismos Estados establecieron.El IIRESODH, como una organización que tiene dentro de sus actividades capacitar y formar personas con habilidades en litigio estratégico ante el Sistema Interamericano, se preocupa también por generar iniciativas para apoyar cambios de cultura institucional y empresarial como entidades socialmente responsables. Los Estados miembros de la OEA debieran ser igualmente, socialmente responsables para garantizar el sostenimiento digno del Sistema Interamericano para poder exigir la calidad que pretenden de esos órganos.POR LO TANTO, el IIRESODH se une a esta cruzada de organizaciones de la sociedad civil para que los Estados miembros, así sea que por “vergüenza hemisférica”, doten a la Comisión Interamericana de los recursos económicos para que tanto ella, como la Corte Interamericana, puedan seguir funcionando con independencia, eficacia y eficiencia digna de esos órganos que han sabido aprovechar los escasos recursos históricos con que han sido castigadas por hacer bien su trabajo en cumplimiento de su mandato; mandato nacido de la decisión de los Estados que hoy les niegan su sobrevivencia!No más discursos políticos de buena voluntad en materia de Derechos Humanos, ¡queremos acciones reales y tangibles de esa buena voluntad!Comisión Interamericana de Derechos Humanos



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*